Llevo tiempo hablando de este tema con unos y otros y he reunido suficiente material como para construir un post.
Antes de nada, he de avisar que NO he leido ningún libro y NO he visto ninguna película de la saga Crepúsculo/Twilight y todo lo que voy a decir a continuación proviene de la información obtenida de amigos, familiares y la Red, y está escrito desde el sano humor negro. Y plagadito de spoilers, además.
Si te sientes identificado y ofendido, te jodes, por tener mal gusto.
En principio Crepúsculo parece un intento nuevo de penetrar en el ya revuelto mundillo literario del género de vampiros, desde una perspectiva cursi-romántica, dirigido a un público adolescente. Eso no tiene nada de malo a priori, pero el producto resultante del concepto es abominable.
Para explicar como funciona la historia de Crepusculo, voy a usar los argumentos e ilustraciones de esta genial página de
The Outmeal:
How Twilight Works
Si alguien aún no lo sabe,
Crepúsculo trata de la historia de amor entre Bella Swan, una estudiante de secundaria de Forks, Washigton y Edward Cullen, un vampiro centenario con el aspecto de un chico de 17 años.
Lo que la autora hace con Bella es crear un cascarón vacío. Nunca te describe su aspecto en detalle, y sobre su personalidad insiste en que es insegura, voluble y caprichosa (algo con lo que cualquier persona que haya pasado por la pubertad puede sentirse identificado). Así el personaje principal es un espacio en el que el lector puede meterse y llevar como si fuera su ropa interior.

En cambio con Edward se explaya en infinitas descripciones hasta el más mínimo detalle de su rostro, su piel, su cuerpo, su pelo, su ropa e incluso su maldito aliento. Edward escucha con suma atención todo lo que Braguitas le dice, aunque sean paridas sumarísimas como su manera preferida de cortar el bocata; y nada en el mundo le importa más que ella. La autora coge todo lo que la mujer promedio espera de un hombre y lo exagera a la enésima potencia. Es como la estatua de un Dios griego al que puedes adorar y que además te adora de vuelta.

Este formato, que podría ser soportable en un folletín se prolonga durante cuatro libracos de chorrocientas páginas en la que los personajes no hacen ningún progreso, ni su relación avanza en sentido alguno y solo se dedican a dar saltitos por el bosque henchidos de AMOL.
Ya literariamente podríamos darle fuego a los libros, pero los detalles son incluso peores que la imagen general. Recomiendo leer las siguientes líneas con el estómago vacío.
En Twilight hay hombres lobo (habiendo vampiros, ¿como van a faltar los hombres lobo? ¿he oído a alguien decir Underworld?) y el personaje lobuno es un tal Jacob. Pues Jacob y el resto de su pandilla peluda se dedican a ir por la vida desnudos de cintura para arriba. Y en el libro a nadie le parece mínimamente extraño que un grupo de colgaos vaya a pecho lobo a todas partes.
Edward Cullen, a diferencia del vampiro tradicional, no tiene ningún problema con moverse a la luz del día (si no va al insti, ¿cómo va a conocer a Braguitas? siglos de tradición y folclore a tomar viento por el bien del argumento) pero tiene un problema muy gordo, que lo identifica como ser sobrenatural: si le da la luz directa del sol, su piel reluce como cubierta de purpurina.

De toda la vida, los vampiros al sol arden y mueren horrorosamente, no brillan como una stripper.
Edward tiene muy buen corazón (o muy mala conciencia) y ha jurado no beber sangre de personas, solo toma la sangre de animales. Y a esto, en el libro, le llaman ser un "vampiro vegetariano". Tócate la pera, Stephanie Meyer.
Podría seguir, pero esto va camino del tocho post y no quiero dejarme fuera lo peor de Crepusculo: los fans. Abramos las puertas del infierno.
Al principio yo le reconocía a la saga el merito de haber puesto a leer a mucha gente que de otra manera no habría cogido nunca un libro. Cortadme un brazo, por favor. Harry Potter puso a una generación a leer, Crepúsculo a desatado una histeria colectiva que llega a límites ridículos.
Los fans a ultranza han formado alianzas llamadas el Equipo Edward y el Equipo Jacob, según su opinión de con quien debería estar Braguitas. Las chicas eligen a sus novios según si tienen el mismo modelo de coche que Edward, o les exigen que se comporten o se parezcan al personaje. Hay peña yendo por ahí sin camiseta para ser como Jacob, o que se pasea con posters a tamaño natural de los personajes. Y no me lo invento, en la página
My Life is Twilight la gente se complace en contar la última locura que han hecho por hacer su vida más parecida a la historia de Crepusculo y las penurias que pasan por hacerlo (cuidado con la página que engancha).

Cuanta verdad.
Y no estoy solo en mi odio visceral, en la Red hay casi tantas páginas de crítica como de adoración. No puedo cerrar este post sin enlazar algunas más:
Ahora que me he desahogado estoy mucho mejor. Gracias por leerme, si habéis aguantado hasta aquí.